Esta obra se configura gracias a unos grandes muros de piedra paralelos, potenciando la transparencia norte sur y a la vez favoreciendo la comunicación entre la bahía de Pollensa y el pinar ubicado en la parte trasera de casa.
La rotundidad de estos elementos bloquea la conexión con las viviendas vecinas siendo la idea vertebradora del proyecto.
La piscina se funde con el horizonte que crea el Mediterráneo y proyecta una continuidad visual hacia Formentor.
Suñer, Cerdá y Martínez, arquitectos, S.L.
Gabriel Alomar y Villalonga, 22. Entr C
07006 Palma de Mallorca
T 971 227425







